No. La vida como padres no mejora si viven contigo tus papás o tus suegros

No. La vida como padres no mejora si viven contigo tus papás o tus suegros, y esto hay que normalizarlo.

Bien dicho es el refrán “el que se casa, casa quiere”, que se refiere a la vida en pareja y la importancia del independizarse de las familias de origen o de las familias de la pareja. Este refrán yo lo aplico también a la vida como padres.

Ya es bastante difícil adaptarse a un nuevo ritmo en TODO lo que rodea la maternidad/paternidad, como para sumarle el hecho de hacerlo rodeado de terceros. Ojo, esto no significa un rechazo hacia padres o suegros, es más bien el usar la lógica de dar un paso tan importante para alcanzar la autorrealización e independencia como realmente debe ser.

Si, los primeros días, semanas e incluso meses la ayuda y los consejos jamás sobrarán; pero está totalmente demostrado que la vida en pareja y la vida como padres se desarrolla de una manera más sana en un entorno propio.

Tengo infinitos casos cercanos en los que esta  convivencia no termina bien y es normal. ¿Por qué? Porque estás empezando y creando nuevas rutinas, nuevas vivencias, nuevos ritmos, nuevas normas y hasta nuevos valores en tú hogar y en tu/tus hijo/hijos y donde hacerlo bajo el ojo de papás o suegros con otra educación y otra crianza no puede salir bien, porque por algo tan mínimo como una crítica o intromisión hacia ti como mamá o papá en tu crianza o en tus hijos, puede causar que la convivencia no sea ni cómoda ni estable.

No es lo mismo convivir por vacaciones o un par de veces al mes con tus padres o suegros,  que pasar las 24 horas al día bajo el mismo techo. Cada individuo tiene sus propios hábitos y formas de ser en lo personal, y como padres estos hábitos se multiplican al 1000%.

Convertirse en padres cambia tu mundo de arriba a abajo y es una experiencia que tienes que superar y sobrellevar en tu burbuja; a solas.

Se que hay situaciones en las que toca si o si convivir con padres, suegros, amigos o cualquier familiar cercano; pero tengan siempre presente que como padres el espacio de libertad en tu día a día es primordial.

Este texto no va de hablar mal ni de padres ni de suegros, o de odiarles en secreto, se trata de normalizar que si diste un paso para ser tú quien crea tu nueva familia, debes seguir esa línea con ellos, a solas. Aprende a separar situaciones, momentos e intimidades.

Normalicemos que como padres muchísimas veces queremos que ciertos momentos sean sólo nuestros.

 

Por: Gheraldine Marcano

@soymamamia

Salir de la versión móvil