Yorkshire

La revolución industrial no sólo dejó avances laborales en la forma de hacer los contratos de trabajo. También produjo ciertos cambios biológicos en algunas localidades como el que se dio en Escocia, cuando las personas al mudarse al Reino Unido por las consecuencias de este movimiento se trasladaron  con sus mascotas, destacando los terriers escoceses -en su mayoría- y que al ligarse con los terriers ingleses, surge la raza Yorkshire, conocido como Yorkshire Terrier.

Su nombre surgió a que la población donde se comenzó a proliferar el particular animal fue la ubicada al norte de Inglaterra bajo el mismo apodo, Yorkshire, teniendo el año 1.865 su primer avistamiento cercano, cuando un Paisley Terrier con rasgos de Yorkshire apareció en un retrato. Conocido el perro como Huddersfield Ben, fue exhibido incluso después de su muerte, al ser considerado como uno de los mejores pedigrís existentes.

Juguetón, sobreprotector y muy vistoso, es un perro considerado como ruidoso. Sin embargo, con una inteligencia promedio y un carácter dócil, por lo que puede ser sencillo entrenarlo. De hecho, es una de las mascotas predilectas para las damas y también para acompañar en los pisos, por su pequeño tamaño y su buena disposición a seguir instrucciones.

Entre las ventajas que ofrece contar con esta raza, está el hecho de ser considerado como un animar hipo-alergénico, gracias a que no suelta mucho pelaje pese a tener una larga cabellera y que es uno de sus atractivos al momento de participar en distintos concursos. Al peinarlo o bañarlo, es cuando puede soltar algún pelaje esta raza, por lo que es muy puntual cada momento en el que pueda significar alguna amenaza a la salud de sus dueños.

Caracterizado por ser una raza pequeña, la selección artificial de los ejemplares ha hecho que, tanto el peso como el tamaño, ha cambiado un poco su biotipo a lo largo del mundo. No obstante, las exigencias en distintos concursos y los propios gustos de algunas personas por lo tradicional, han permitido que se mantenga en sus estándares normales.

Los problemas cardíacos (propenso como cada raza pequeña) y las limitaciones visuales, como las cataratas, aparecen entre los problemas de salud más frecuentes de esta raza. El hecho de su predisposición a la actividad constante permite que el primer caso sea poco probable en el caso de llevar una vida activa con sus dueños, no sólo por ser juguetones por naturaleza sino más bien por participar en caminatas y ejercicio constante, que los hacer tener una vida promedio de 15 a 20 años.

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